Son las primeras horas de la mañana y todavía hace algo de frío en el bosque. Las hojas de los árboles están inmóviles, apenas si sopla una brizna de aire. Súbitamente han desaparecido las diversas aves que solían posarse y cobijarse en las ramas cargadas de hojas, y los ciervos y otros animales que hace tan solo unas horas se refugiaban en la espesura, han huido. Se puede palpar el peligro. Tendido sobre su estómago, un hombre, con el rostro cansado, se desliza lentamente, avanzando centímetro a centímetro. El suelo está lleno de barro y cieno, y la humedad le traspasa el gastado uniforme de camuflaje. Si quiere sobrevivir, debe permanecer tendido sobre el barro.
De pronto, un desgarrador grito de guerra rompe el silencio, y otra persona surge de la maleza de un salto plantándose a menos de seis metros de distancia de él. Con un temerario arrojo, dispara a quemarropa, pero su arma se atasca y no sale ningún disparo. Maldice a voz en cuello. Instintivamente, el hombre de ojos cansados, se aparta rodando a un lado y al mismo tiempo aprieta el gatillo de su arma. Casi instantáneamente el pecho de su enemigo se cubre de un líquido rojo que se extiende por el delantero de su uniforme. Ha hecho frente al enemigo y éste ha caído en sus manos.
¿Son éstos los amargos recuerdos de un veterano de la primera o segunda guerra mundial, de la guerra de Corea o de la de Vietnam? Desde luego podría serlo y firmado por el mismísimo Laurence Rees, conocido por su libro Auschwitz, un libro de "cruda" lectura. Pero la realidad es mucho más simple. Desde tiempos inmemoriales, el ser humano se ha visto envuelto en guerras. Tan prolíficas han sido que han terminado por convertirse en juegos, gracias y chistes. Nuestra conciencia se ha endurecido hasta el punto de hacer chistes de actos que tienen la fecha de caducidad de un ayer pero que sonrojan la historia de la humanidad.
No crea usted, querido lector, que éste es un artículo moralista; no es nuestra intención el apartarnos de nuestra pasión: los videojuegos (y más cuando tienen una historia detrás). En nuestro blog hemos tenido la oportunidad de rememorar verdaderos clásicos, los cuales supusieron para muchos de nosotros una marca que aún hoy en día la llevamos, un recuerdo imborrable.
Cabe resaltar que es una opinión personal, compartida por muchos de los que pululan por la red, pero cuando se trata de juegos denominados "violentos", la cosa cambia bastante. La gran mayoría, si no todos, han sido tildados de pérdida de tiempo, de peligrosos y dañinos para el cerebro de los niños en desarrollo. Y es que es una realidad que la escena narrada en el principio de este artículo, perfectamente ha podido ser visionada, jugada y rejugada por millones de adolescentes de la tierna edad de 11 años. Diversión para muchos, preocupación para algunos, como sea, los videojuegos no dejan indiferentes a nadie.
Sin embargo, mientras se tienen debates en la red, en programas de televisión y de la radio, pocos se percatan de que la industria de los videojuegos, hoy por hoy, es más lucrativa que las industrias de la música o del cine. Llama mucho la atención cómo algunos son verdaderas obras de arte, con un cuidado guion, argumento, gráficos (incluso fotografía), demostrando en cada uno de los títulos por el paso del tiempo, la magia, el mimo y el cariño con el cuál están realizados. Algo que pone en evidencia muchas de las películas que salen incluso en los cines.
Los juegos de guerra no son una excepción. Pero indaguemos brevemente, con más profundidad, su origen.
¿Qué es un Juego de Guerra?
Según la Wikipedia, un juego de guerra es "aquel que recrea un enfrentamiento armado de cualquier nivel (de escaramuza, táctico, operacional, estratégico o global) con reglas que implementan cierta simulación de la tecnología, estrategia y organización militar usada en cualquier entorno histórico, hipotético o fantástico" (cursivas nuestras). Lógicamente no incluye el daño físico y por regla general se simula mediante fichas en un tablero o mediante la recreación real (aquí entraríamos en el género de los juegos de rol).
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| H.G. Wells divirtiéndose con un juego de guerra |
¿Cuál es su origen?
Los juegos de guerra son tan antiguos como la propia guerra. Al parecer, en el antiguo Egipto ya disfrutaban de batallas simuladas, y también podemos hacernos una idea con los más de 1.400 años que hace que se originó el ajedrez. Un verdadero juego de guerra, fiel a sí mismo hasta incluso en el nombre de sus fichas. Por ejemplo, la palabra usada para denominar al "peón" procede del latín y significa soldado de infantería.
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| El peón en el antiguo juego del Ajedrez |
Dando un salto en el tiempo y en la época contemporánea, se tienen registros del primer Kriegsspiel, o juego de guerra en alemán, desarrollado en 1811. Y desde ahí podemos encontrar los War Games creados por oficiales americanos (EEUU) o los Little Wars (juego de soldados para niños), creado por el mismísimo H.G. Wells, que supusieron en el principio del siglo XX una conmoción pública y lúdica, formando grupos o clubs que incluso publicaban sus revistas.
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| Ejemplo de Little War |
Pero la cosa no quedaba ahí. Durante la Primera Guerra Mundial fueron utilizados muchos de estos juegos para desarrollar estrategias que alcanzaran su objetivo principal: derrotar al enemigo. Lógicamente había muchos matices, y más que nada inexperiencia, por lo que no se podía simular a la perfección las reacciones del enemigo, ni los pasos a dar. Un ejemplo fueron las trincheras, algo con lo que ningún país que participó en el conflicto contaba.
Salto tecnológico
Después de la Segunda Guerra Mundial el escenario cambió radicalmente. Las armas utilizadas durante la misma habían dejado ambos bandos con severas bajas. Pero lo más importante era que esta guerra dejó claro que las estrategias tal y como se conocían habían cambiado. La guerra fría evidenció ese cambio. Ante los fallos de muchas de las estrategias realizadas durante la primera y la segunda, la mayoría por errores humanos no aceptados, llegaba el turno de los sistemas de computadoras que eran capaces de analizar todas las posibilidades.
Pero cuando hablamos de posibilidades, ¿a qué nos referimos? Aprovechando la mención al juego del ajedrez, lo ponemos de ejemplo. La revista Scientific American informó que una de estas máquinas, cerca de los años 60 y dentro de sus limitaciones, fue capaz de analizar un número aproximado de las jugadas posibles dentro de un tablero de ajedrez, ¡un uno seguido por 120 ceros! Cifras que se escapan a nuestra comprensión y que posiblemente sean estimaciones, nunca totales.
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| Ajedrez, uno de los juegos de guerra más antiguo |
Si bien es cierto que los juegos de guerra proliferaron a partir de los años 50 con títulos como Risk, que evocaba a las guerras napoleónicas, el aplastante dominio de las computadoras en temas de cálculos, resultó ser el caldo de cultivo para el desarrollo de juegos de guerra dentro de estas máquinas.
¿Cuál fue el primer videojuego de guerra?
Llegamos, querido lector, al tema álgido de este artículo, porque realmente estamos intentando, mediante un viaje por el tiempo, el pasado y la historia, dilucidar cuál fue el primer videojuego de guerra. Una empresa que ya puedo adelantar complicada. Las referencias apuntan a sistemas realizados para fines militares que en su desuso pasaron a recibir licencias para su venta a civiles, con cambios cuanto menos curiosos, haciéndolos más simples y abstractos al no pretender simular correctamente la estrategia militar en los territorios específicos. Esto último pudiera deberse a un miedo incondicional a dar más información de la debida a hipotéticos espías enemigos.
Independiente, sí que hubo empresas a principios de los 80 que no sólo se atrevieron si no que apostaron por este género de videojuegos o programas. Entre ellas se encontraban Strategic Simulations Inc o Strategic Studies Group, las cuales llegaron a conseguir cierto renombre durante aquella década.
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| Steel Panthers - 1995 |
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| Panzer Battles - 1989 |
Interesante es reseñar que Strategic Studies Group parece que sigue estando activa, por lo menos la web lo está para descarga de actualizaciones. Su último juego data del 2003.
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| Korsun Pocket - 2003 |
España no se iba a quedar atrás y bajo el sello Juegos & Estrategia de Hobby Press S.A. aparecieron una serie de títulos que ofertaban en la revista Micromanía. Cabe resaltar el detalle de que teníamos la posibilidad de cambiar la historia del mundo a partir de nuestras decisiones. Esto requería una estrategia más amplia, por lo que las limitaciones quedaban eliminadas, dando lugar a que las posibilidades fueran completas, dependiendo en parte de la máquina donde se visionaba y de la inteligencia del jugador.
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| Otan Alerta! War Zone – 1985 |
Llegó un momento en el que cualquier cambio político, conflicto, batalla épica o crisis, era aprovechada por los desarrolladores para crear futuros hipotéticos, donde la delgada línea entre el bien y el mal estaba a expensas de una única persona: tú.
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| Arnhem – 1985 |
También se usó el nombre de altos cargos y personajes para atraer a los jugadores sedientos de juegos. Algunos de estos venían a ser un "Hundir la flota" algo más complejo.
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| Bismarck – 1987 |
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| Rambo: First Blood Part II - 1985 |
Sin embargo, hay esperanzas. Empresas y desarrolladores independientes, amantes de este género, están haciendo un esfuerzo para que no quede en el olvido, como ocurriera con otros como la Aventuras Conversacionales. Muy interesante el proyecto KsirK, un videojuego libre inspirado en los lineamientos de los juegos de guerra de mesa. Para más información podéis acceder a su web en español:
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| KsirK |
¿El futuro? Parece que pasa por juegos de estrategia de acción a tiempo real, como vemos en la serie Starcraft y muchos clones, pero en desmedro de mundos reales, estrategias lógicas y batallas épicas.
Sea como sea, lo que está claro con referencia a los juegos de guerra es que, por gracia o desgracia, seguirán evolucionando para mejor o peor, en algunos casos intentado recuperar atisbos del pasado, en otros simplemente reconvertirse o adaptarse a los nuevos tiempos. Por lo que a nosotros corresponde, sería muy bonito que todo quedara en un recuerdo.
"Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos."
Bob Marley
Corthès




















Genial Articulo!!! Te felicito!! Sin duda mi genero favorito en juegos.
ResponderEliminarFelicita a Corthès, que es el redactor de este artículo y nuevo colaborador del blog. ;)
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